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18/2/09

El problema educativo

Mucho es lo que se ha discutido sobre el porqué del fracaso escolar. Básicamente hay dos bandos, los que culpan a la enseñanza (los planes de estudio y/o los profesores son un asco) y los que culpan a los padres de los chavales (falta motivación, disciplina, etc), cuando en realidad yo creo que lo que ocurre es un poco de todo habiendo muchos factores distintos en juego. Poniéndonos en el pellejo del chaval, creo que se puede contemplar el asunto desde la doble perspectiva de la enseñanza, factores externos o ajenos al niño y su entorno personal y familiar; y el aprendizaje, factores internos, inherentes al niño y a su entorno personal y familiar.

En primer lugar, el propio sistema educativo tiene claras carencias. Sin meternos a discutir el contenido de las asignaturas o la estructura de los planes de estudio, se puede hacer una observación general a la par que sencilla: los sistemas de enseñanza están adaptados a las materias que han de aprender los alumnos, no a la mejor manera de enseñarlas. Cada maestrillo tiene su librillo, pero es que hay algunos que parece que estén en sánscrito. Por otra parte, es una imagen muy típica en la enseñanza la del profesor que tiene que dar su asignatura a toda prisa porque no le da tiempo a terminar todo lo que le impone el temario. Algunos optan por ir despacio hasta donde les dé tiempo porque prefieren que sus alumnos sepan menos y bien que más y peor. Otros, cuando el toro se les echa encima, optan por meter el turbo, encargar trabajos o directamente facilitar una serie de bibliografía para que el alumno se busque la vida por su cuenta, pero los temas entran igual en el examen. Está claro que no todos los profesores son iguales, sus métodos no están estandarizados y por tanto existe mucha desigualdad en el tipo y profundidad de los contenidos impartidos, tanto según profesores de un mismo centro, como según centros y aun según regiones, pues los planes de estudio también varían de unos lugares a otros. Si algo define a España es su clara y en mi opinión excesiva heterogeneidad, algo que puede estar bien para unas cosas, pero que en esto por ejemplo, a mí me parece un verdadero handicap.

En cuanto al contenido en sí, es obvio que ha habido un progresivo relajamiento de los mínimos exigidos que ilustra bastante bien el famoso chiste de la evolución de la enseñanza:

La evolución de la educación en España

El bachillerato español ha experimentado en las últimas décadas una evolución que puede quedar gráficamente reflejada en las diferentes maneras de plantear un mismo problema matemático:

EL PROBLEMA DE LAS PATATAS

Enseñanza 1.960: Un campesino vende un saco de patatas por 1.000 pesetas. Sus gastos de producción se elevan a los 4/5 del precio de venta. ¿Cuál es su beneficio?.

Enseñanza tradicional 1.970: Un campesino vende un saco de patatas por 1.000 pesetas. Sus gatos de producción se elevan a los 4/5 del precio de venta, esto es, a 800 ptas. ¿Cual es su beneficio?

Enseñanza moderna 1.970 (LGE): Un campesino cambia un conjunto P de patatas por un conjunto M de monedas. El cardinal del conjunto M es igual a 1.000 ptas., y cada elemento vale una peseta. Dibuja 1.000 puntos gordos que representen los elementos del conjunto M. El conjunto F de los gastos de producción comprende 200 puntos gordos menos que el conjunto M. Representa el conjunto F como subconjunto del conjunto M y responde a la cuestión siguiente: ¿Cuál es el cardinal del conjunto B de los beneficios? Dibuja B en color rojo.

Enseñanza renovada 1.980: Un agricultor vende un saco de patatas por 1.000 pesetas. Los gastos de producción se elevan a 800 pesetas y el beneficio es de 200 pesetas. Subraya la palabra "patata" y discute sobre ella con tu compañero.

Enseñanza reformada (LODE): Un labriego vurgues, capitalista insolidario, sanriquecio con 200 pesetas al bender especulando un saco de patatas. Analiza el testo y deseguido di lo que piensas de este avuso antidemocrático.

Enseñanza comprensiva 1.990 (LOGSE): (Educación comprensiva es aquella que ofrece las mismas experiencias educativas a todos los alumnos. El aprendizaje ha de asegurar que los conocimientos adquiridos en el aula puedan ser utilizados en las circunstancias en que el alumno no vive y en las que pueda llegar a necesitarlos)
Tras la entrada de España en el Mercado Común, los agricultores no pueden fijar libremente el precio de venta de las patatas. Suponiendo que quieran vender un saco de patatas por 1.000 pesetas, haz una encuesta para poder determinar el volumen de la demanda potencial de patatas en nuestro país y la opinión sobre la calidad de nuestras patatas en relación con las importadas de otros países, y cómo se vería afectado todo el proceso de venta si los sindicatos del campo convocan una huelga general. Completa esta actividad analizando los elementos del problema, relacionando los elementos entre sí, y buscando el principio de relación de los mismos. Finalmente, haz un cuadro de doble entrada indicando en horizontal, arriba, los nombres de los grupos citados y, abajo, en vertical, las diferentes formas de cocinar patatas.
Luego, también procede hablar del entorno familiar y social. Aquí son muchos los que se cebarían con los padres, y aunque tienen su parte de razón, tampoco es correcto generalizar, pues no todos los padres son iguales. Uno de los problemas principales que yo veo aquí es que no existe una conciencia clara y responsable de lo que significa tener hijos. Muchos los tienen porque sí, sin más, por inercia o porque "les apetece", y ya está, sin pensar en nada más, y esto es un grave error. Aunque suene un tanto radical y cruel, yo siempre he dicho: "Si no sabes educar hijos, o no vas a poder educarlos tú mismo, no los tengas". Los hijos son para educarlos uno mismo, no los abuelos ni mucho menos los profesores, cuya labor es enseñar, no educar. La Biología es como es, y los niños siempre reclamarán la atención de sus padres, y si no están, habrá problemas. ¿Y por qué no están? Porque trabajan los dos, porque existen una serie de circunstancias socioeconómicas tales que muchas veces es imposible salir adelante si no trabajan los dos. Pues lo siento, es una putada, sí, pero tener hijos y educarlos implica quedarte en casita con ellos o en cualquier caso disponer de "mucho" tiempo para estar con ellos y hacer cosas juntos (no, no valen diez minutos al día, es un niño, no una mascota). Esto, junto con la reorganización de las prioridades de la mujer como consecuencia de su acceso al mercado laboral, explica también que haya disminuido tanto la natalidad. Es normal, hoy apenas puede salir adelante uno mismo, añade niños a la ecuación. En resumen, que si no hay padres, ¿quién enseña disciplina, respeto y motivación? Si faltan referentes paternos de idealidad, los niños buscan modelos alternativos en sus círculos sociales, muchas veces con nefastos resultados. Es decir, en lugar de emular a los padres, emulan a algunos de sus "amigos". Pero aun habiendo padres, también puede suceder que tiendan a ser demasiado laxos o consentidores, por motivos variados. Están los padres que creen que su cometido en la vida es facilitar al niño todo lo que éste demande. Están los que tuvieron fuertes carencias de afecto y recursos en su niñez y ahora se desquitan subconscientemente sobreprotegiendo y consintiendo de más a sus hijos. Y por supuesto, están los que creen que tener un hijo es como tener un perro o que directamente se la suda. Hace falta más compromiso, debemos entender que nuestros hijos pueden convertirse en personas decentes u horribles y que el trato que reciban de nosotros influirá decisivamente en la dirección que tomen sus vidas. Aunque suene un tanto dramático, en cierto modo se puede decir que de nosotros depende en gran medida que nuestros hijos sean el Martin Luther King o el Jeffrey Dahmer ("el carnicero de Milwaukee") del futuro.

Por último, pero no por ello menos importante, el gran factor olvidado, un factor importantísimo que guarda relación con la docencia y que rara vez se tiene en cuenta: las estrategias de aprendizaje de los niños, que no son las mismas para todos y que los sistemas pedagógicos que se emplean en la actualidad no las contemplan todas.

Antes de poder dirigir nuestras experiencias en la vida, hemos de comprender cómo se forman esas experiencias. En tanto que animales mamíferos, los humanos reciben y se representan la información del medio ambiente gracias a unos receptores especializados, los órganos de los sentidos, que nos comunican impresiones ópticas (vista), acústicas (oído), olfativas (olfato), gustativas (gusto) y táctiles (sistema cenestésico). La mayor parte de las decisiones que afectan a nuestro comportamiento procede principalmente de solo tres de estos sentidos: el visual, el auditivo y el cenestésico. Estos receptores especializados transmiten los estímulos externos al cerebro. Éste, a través del proceso de generalización, distorsión y supresión, filtra esas señales eléctricas y las transforma en una representación interna. De este modo, la representación interna, la experiencia que tiene uno de un acontecimiento, no es exactamente el suceso en sí, sino una reelaboración interior y personalizada.

La mente consciente de un individuo no puede utilizar todas las señales que recibe. Es probable que nos volviéramos locos si tuviéramos que atender conscientemente a los miles de estímulos que recibimos en todo momento, desde la sensación del pulso en el dedo meñique de la mano izquierda hasta las más tenues vibraciones que inciden en nuestro oído. Por ello, el cerebro filtra la información y selecciona solo la que necesita, o la que espera necesitar para uso futuro, dejando que la mente consciente del individuo ignore todo lo demás. Este proceso de filtrado explica la inmensa variedad de la percepción humana. Dos personas que hayan visto el mismo accidente de circulación tal vez lo cuenten de maneras muy distintas. La una quizá prestó más atención a lo que vio, y la otra a lo que oyó; lo contemplaron desde ángulos diferentes. Y para empezar, en un individuo y en otro los procesos de la percepción se apoyan en fisiologías distintas; el uno quizá tenga una agudeza visual excelente, mientras que el otro se halla en un estado físico deplorable. Puede también que una de esas personas haya sido víctima de un accidente ella misma, por lo que tendrá ya registrada una representación anterior muy nítida. Sea como fuere, las representaciones que se hacen del mismo acontecimiento esos dos testigos pueden ser muy diferentes. Además, esas percepciones y esas representaciones internas distintas se almacenarán a su vez y constituirán nuevos filtros que ayudarán a configurar las experiencias futuras.

Anthony Robbins
De las tres fuentes principales de estímulos, vista, oído y sensaciones, Robbins y otros sostienen que el sistema neurológico de los individuos no suele estar del todo equilibrado y hay quienes se apoyan más en un tipo de interpretación sensorial que en otros. Por supuesto, esto sería algo biológico, estamos hechos así. De este modo, hay personas que son más visuales y que por tanto, para comprender las cosas, necesitan "verlas", otras son más auditivas y otras más cenestésicas, y esto determina en cierto modo que unas personas tengan más facilidad para comprender con mayor facilidad o dificultad según qué cosas, según qué tipo de información. De esta guisa, si un chaval disléxico es predominantemente cenestésico, la estrategia de aprendizaje en el colegio que pone en práctica el profesor no se correspondería adecuadamente con el modo en que esa persona tiende a asimilar las cosas, y ello explicaría su dificultad para asimilarlo.

Las personas tienden a usar una parte determinada de su sistema neurológico (la visual, la auditiva o la cenestésica) más que otras. Lo mismo que hay diestros y zurdos, se tiende a favorecer uno de aquellos modos con preferencia respecto de los demás. Por consiguiente, hay que saber cuál es el sistema de representación personal de un invididuo, a fin de averiguar sus estrategias. Los que son primordialmente visuales tienden a considerar el mundo en imágenes, se sienten más fuertes cuando están en comunicación con la parte visual de su cerebro. Como procuran seguir el ritmo de sus imágenes mentales, las personas visuales suelen hablar deprisa, sin que parezca importarles lo que les va a salir. Es, sencillamente, que intentan plasmar las imágenes en palabras. Los de tipo más bien auditivo suelen ser más selectivos en cuanto al vocabulario que usan. Hablan con voz bien timbrada y a un ritmo más lento, más regular y comedido. Como las palabras significan mucho para ellos, suelen tener cuidado con lo que dicen. Los primariamente cenestésicos son todavía más lentos. Reaccionan principalmente ante las sensaciones táctiles, epidérmicas. Suelen tener la voz grave y campanuda, y hablan despacio y utilizando a menudo metáforas del mundo físico. Todos tenemos elementos de los tres modos, pero en la mayoría de nosotros predomina uno de los tres sistemas.

¿Qué pasa con el llamado fracaso escolar? En muchos casos, esos jóvenes no son sino víctimas de un fracaso estratégico. Necesitan aprender a usar sus recursos. Estoy convencido de que uno de los principales problemas de la educación es que los maestros desconocen las estrategias de sus alumnos. Hasta la fecha nuestros sistemas de enseñanza están adaptados a la materia que han de aprender los alumnos, pero no a la mejor manera de aprenderla.
Es algo que se me antoja bastante obvio aunque a menudo no se suele caer en ello: no todos asimilamos las cosas de la misma manera, sin que haga falta irse a ejemplos con discapacitados. En clase, lo normal es que el método esté orientado a un enfoque visual o auditivo. Por ejemplo, yo soy una persona predominantemente visual, para entender las cosas, yo necesito verlas mentalmente, necesito formarme una imagen nítida, como si de un fotograma de una película se tratara, a mí me seducen las imágenes. Necesito verlo escrito. Esto explica muchas cosas: desde por qué me aburría tanto y no entendía nada en la clase de Historia del Bachillerato, donde el profesor se limitaba a "soltar el rollo" (modo exclusivamente auditivo), hasta por qué me gusta tanto el cine o las descripciones literarias (son imágenes). Lo que leo lo retengo mejor que lo que solo escucho (hay gente que le sucede al revés). Lo que veo en un documental lo retengo mejor o peor en función de cómo de bien escogidas estén las imágenes que acompañan ilustrando lo que cuenta el narrador. Otro ejemplo: las lecturas obligatorias. No todos los alumnos tienen la misma capacidad para comprender un mismo contenido escrito, aunque estén todos en el mismo curso o sean más o menos de la misma edad, del mismo modo que no todas las ideas contenidas en él seducirán por igual a todos los lectores, porque cada mente, en función de sus propias características individuales, se fijará más en un tipo de detalles que en otros. Lo ideal serían las lecturas personalizadas, investigar las características personales de cada uno para escoger el libro más adecuado a ellas en cada momento, algo quizá inviable tal como está montado el tinglado en la actualidad. Pero la idea es que los profesores impartan sus clases aludiendo, en la medida de lo posible, a los tres modos de representación señalados para cubrir todas las estrategias y no dejar a ningún alumno descolgado.

Uno de los sectores básicos en donde el entendimiento correcto de las estrategias y de la sintaxis puede suponer una diferencia importante es el de la enseñanza y el aprendizaje. ¿A qué se debe que algunos niños sean incapaces de aprender? Estoy convencido de que hay dos razones principales para ello. En primer lugar, porque a menudo desconocemos cuál es la estrategia más eficaz para enseñarle a alguien un cometido determinado. En segundo lugar, porque los maestros rara vez tienen una idea precisa de las diferencias que hay entre los niños a la hora de aprender.

Nuestro conocimiento de las estrategias debe servirnos para tener claras dos ideas. La primera, que toda técnica motivacional dirigida a un grupo de individuos debe comprender alguna cosa para cada uno: algo visual, algo auditivo y algo cenestésico. Hay que hacer que vean cosas, que oigan cosas y que experimenten alguna sensación o impresión. Y uno debe saber jugar con la voz y con la entonación para dirigirse a los representantes de las tres especies. La segunda, que nada sutituye a la atención individual. A un grupo se le pueden suministrar, como queda dicho, sugerencias en una gama amplia donde cada uno encuentre un poco de lo que le hace funcionar. Pero para profundizar plenamente en las estrategias que utilizan las diferentes personas, lo ideal sería detectarlas de manera individual.

Problemas como el que detectamos en la enseñanza los encontramos en casi todos los demás campos. Si fuese usted un vendedor, si el cliente fuese un individuo intensamente cenestésico, ¿trataría de llamarle la atención sobre el color del automóvil que estuviese mirando? Yo no lo haría, sino que trataría de impresionarle por medio de una sensación fuerte: le invitaría a ponerse al volante, a tocar la tapicería, a disfrutar la sensación de velocidad lanzándose a la carretera. En cambio, si se tratase de un tipo visual, le haría admirar el color y la línea de la carrocería, junto con las demás submodalidades visuales que se adaptasen a su estrategia.
Por tanto, en mi opinión, el tema del fracaso escolar y el problema educativo en general es un cúmulo complicado de varios factores donde no procede echarle la culpa solo a los padres o al sistema, porque no en todos los casos la culpa es de la misma variable.


2 comentarios:

talia88 dijo...

Te lo has currado, oh!

[modo tocar las narices a any] Pues sí que te tomas en serio lo de "estar mayor", que ya te estás planteando cómo educar a los niños... [/modo tocar las narices a any]

:-P

Noche dijo...

Vaya..todo un tratado sobre el problema educativo Anakyn..muy interesante que el efecto se suceda en todo el mundo..

me gustaron las caricaturas :)

Por cierto, tengo para ti un detalle en mi cuevita, pásate cuando gustes, estoy de celebración...habrá champagne y fresas

Cariños Nocturnos.

 

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